martes, 11 de diciembre de 2018

No es que ignore la llamada del amor

No es que ignore la llamada del amor, es que el amor me deja en visto, me cancela las citas, me dice que lo busque y no aparece, pierde el interés si demuestro que el mío es muy alto, empieza a buscar por quién cambiarme en vez de trabajar las cosas conmigo cuando no le gustan.

No ignoro la llamada del amor, es que no me respeta, es que es su naturaleza, es que hoy me dice que soy lo mejor que le ha pasado, y en dos semanas se va y no dice nada o si lo dice es peor, porque es una excusa para no lastimarme que insulta mi intelecto y mi confianza.

No ignoro la llamada del amor, es que me busca después de que no le fue bien sin mí, después que se acabó el periodo de luna de miel con otro, después de que me dijo que quedaramos como amigos mientras se iba con alguien más y yo le dije que no, que eso no era lo que quería.

No ignoro la llamada del amor, le pregunto, cuando regresa, que qué va a hacer para compensarme lo que hizo, le pongo a complacerme los deseos más sucios en la cama, le enseño quién es el que manda de ahora en adelante y qué castigos merece por no haberme valorado y respetado.

No es que ignore la llamada del amor, es que ahora él busca desesperadamente lo que le daba antes y no apreció, y yo no pierdo la calma, me mantengo masculino, fuerte y seductor. Y lo vuelvo loco, pero nunca le permito tener de nuevo sobre mí el control.

No ignoro la llamada del amor, a pesar de que ahora me deja decenas de mensajes y llamadas perdidas, ahora hace tríos conmigo y me cocina (mal) para reconquistarme, ya no me pide espacio, es ahora él quien me ruega por una relación, y yo no cedo por muy bien que la esté pasando.

Yo no ignoro la llamada del amor, a pesar de que me dice entre lágrimas que no me conmueven, que yo nunca le perdonaré lo que me hizo ni superaré lo que pasó, y en vez de sentirme como antes, escucho la voz de un perro decir: "We don't love them hoes".

No es que ignore la llamada del amor, es que ya no te amo, y me doy cuenta de que eso es lo que te tiene obsesionada conmigo, por eso tienes a otros de novios o de mejores amigos, y a mí vienes cuando necesitas sentir la fuerza de ese que no comparte el poder contigo.

No es que ignore la llamada del amor, es que me fallaste, y me doliste tanto, que ahora no soy capaz de permitir que me importes lo suficiente como para sufrir por ti. Ahora entiendo tu naturaleza, ya no quiero salvar tu mundo o ser perfecto para ti, ya no me importas, así como yo nunca te importé a ti cuando te quise.

Siempre me quisiste condicionalmente, apenas encontraste algo que parecía mejor, te desapareciste.

No ignoro la llamada del amor, simplemente entendí, que aunque jures que me amas, ese amor no existe.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Poema: No puedo evitar compararla contigo.

Descubro que me da miedo no estar solo.
Ella está aquí a mi lado,
duerme desnuda entre mis sábanas
como dicen los dibujos
de las mujeres que reposan
luego de ser poseídas
los artistas no mienten, expresan.

Ella duerme,
y la envidio,
¿Cómo poder sentirse tan bien
estando tan vulnerable ante un extraño?
podría matarla si quisiera
pero no la quiero tanto.

Acaricio su rostro,
mis manos se ven tan pálidas cuando la toco
parece que el muerto es otro.
Ella es tan caliente,
y tú tan fría,
tan lejana,
tan distante,
como si te hubieses perdido
en lo más hondo de mi interior
y ya nadie puede encontrarte
sólo recordarte.

Ella está tan ajena a mí,
en su propio mundo,
ignorando por completo que no puedo amarla,
como tú tampoco,
no sé si estés o no con alguien,
ambos sabemos que no podemos amar.
Que nos amamos tanto
que ahora estamos rotos.

No puedo evitar compararla contigo,
pretender que la acaricio,
cuando simplemente te busco con mis manos en todos los rincones de su cuerpo,
pero no te encuentro,
pero te extraño tanto.

Te extraño y temo,
porque ¿qué tal si estuvieras a mi lado
y al acariciarte, tampoco ahí pudiera encontrarte?
¿Qué tal si tú no eres realmente
esto de lo que tengo lleno los sueños
y que lleva tu nombre y tu rostro?
Ah, me arrepiento tanto de tantas cosas que ni deben existir o estar en mis manos
pero que de mi lado te alejaron.
Regresa,
aunque sea en los sueños
de ella que duerme
y poder besarte
a tráves de sus labios
y decirte
cuánto te extraño
y cuánto te amo.

lunes, 29 de octubre de 2018

Sé que nunca había leído un poema como este

Me encantas
me fascina que seas tan pequeña
que mi pene se sienta tan apretado y tan mojado dentro de ti
Me encantas
adoro cuando te corres mientras me lo mamas, flaca
y cuando te salen esos chorros de entre tus piernas
y toda la cama empapas
me encanta cuando cocinas para mí
y mientras me estoy comiendo lo que hiciste
te metes debajo de la mesa
para tener la dicha de comer mientras me lo mamás.

Me encantas,
adoro que te llame perra
y tus ojos brillen como estrellas porque te encanta
adoro cuando me dices que soy tu papi
y me lo chupas mientras aprietas tu peluche contra tus delgados brazos
eres tan tierna y tan sucia
estoy seguro que nunca habías leído un poema como este
porque simplemente nunca lo había escrito
así es
eres la mujer de Raga
tienes lo que otras ni si quieran pueden soñar
porque no hay otro como tu dueño,
ven,
besa mis muslos mientras leo:
eres mi esclava.

Ven, voy a protegerte
a cuidarte
a matar por ti
a dar la vida por ti
no hay otra como tú
mientras respire
nada va a faltarte.

Adoro cuando te corres viendo como otra me lo mama
adoro los tríos que todo el tiempo me regalas
adoro que nadie más conozca los secretos de tu piel
o el sabor de tus gemidos
tu vagina tiene la forma de mi sexo
el único que te ha penetrado y te penetrará
eres todo lo que necesito
mis deseos son tus ordenes
y cuando te pones celosa
sé dominarte para hacerte sentir amada
si alguien leyera esto nos criticaría
pero si pudiera sentirnos
nos envidiaria
porque nadie ha sabido amar tanto como tú me amas
y nadie se ha sentido tan protegida como tú
bajo mis brazos
mi poder y mi gobierno.

Eres mi nena,
mi princesa,
y yo soy el león
el rey de este reino
que entre los dos hemos inventado.

viernes, 26 de octubre de 2018

A ti, niño lindo.

Muy bien,
Empecemos esto
cabrón.

Me tardé en responderte,
no porque hayas estado todos estos días en mi mente,
sino porque la estaba pasando bien,
y ahora que tuve un día de mierda
tengo la rabia necesaria para hacerte pedazos.

Sí, qué bien, eres éxitoso.
Ah, estoy cansado de estos niños ricos,
que creen que se labraron su destino con sus propias manos
sólo porque no desperdiciaron la incontable cantidad de oportunidades con las que nacieron.
Como si fuese un éxito y no una obligación que llegasen a donde están.

Ahora bien, te comparas conmigo,
dices que eres un éxitoso y yo un perdedor.
Y es cierto,
soy el campeón de las derrotas
ni siquiera dios ha sido capaz de destruirme.
Míranos
tú lleno de triunfos, dinero y muchachas tras de ti.
Yo en un país extranjero,
hablando un idioma nuevo,
y trabajando en un trabajo de mierda
porque en Venezuela nací.

No te equivoques, niño lindo,
dentro de este profesor se esconde un malandro salvaje
¿Qué sabes tú de ser rechazado por mujeres solo porque no entienden bien lo que dices en su idioma?
¿Qué sabes tú de tener que defender a tu madre de maridos maltratadores?
Oh, qué bien, hiciste un vídeo de regetón mezclado con música folclorica en tu pueblo
y ya crees que vas a salvar al mundo.
Te crees mejor que Sabina,
y ni siquiera escribes tus canciones.

¿Qué te duele más?
¿Saber que con todo el éxito y dinero del mundo jamás podrás escribir como yo?
¿Saber que desvirgué a tu exnovia y ella nunca quiso estar contigo por tu fachada de niño bueno que realmente es un disimulo, una hipocresía
de tu cobardía?

No puedo envidiarte,
sólo puedo envidiar a gente por su talento para escribir, no por su fama o su dinero.
Mírame, sin un peso en el bolsillo ya andaba acostándome con quien quisiera por el poder de mi inteligencia y mi palabra,
¿Arrogante?
¿Arrogante, cabrón?
¿Qué sabes tú de estar al borde del suicidio y decidir vivir y darle un vuelco a tu vida?
¿Qué sabes tú de ver las estrellas y llorar por no poder ser feliz?
¿Qué sabes tú de haber estado preso y perder todos tus sueños?
¿Qué sabes tú de perder un país y a todos tus amigos y tu familia?
¿Qué sabes tú de luchar con una persona con cáncer y que luego de sobrevivir te deje porque la amaste demasiado y ella no sabe ser amada?
¿Qué sabes tú de Marissa y de cuánto la amo y cuanto la odio?
¿Qué sabes tú del maldito tatuador que trató de violar a mi Jeca y y lo dejé medio muerto?
¿Qué sabes tú de vivir junto a gente pobre y que te vean como un ejemplo?
¿Qué sabes tú de sufrir de depresión y engordar demasiado y luego empezar de cero?
¿Qué sabes tú de renacer?
Cabrón
yo no creo en dios
y me encontraré a Canserbero y a tantos genios en el infierno
y tú te puedes ir al cielo de los mediocres
tú escribes -o cantas, mejor dicho, porque no escribes nada a pesar de que le digas al mundo que sí- (debes tener cuidado con las mujeres, lo dicen todo luego de que te las coges muy bien)
Tú escribes lo que la gente quiere escuchar
yo hablo de vainas reales,
yo no soy el poeta lindo de las cajitas de cereal
Yo soy el poeta de los que sufren
de los malditos
de los que la vida rompe pero no puede destruir
¿Qué sabes tú de vivir en Venezuela  en donde los muchachos llevaban pistolas al colegio?
¿Qué sabes tú de acostarte con la mujer de un policia y disfrutar del peligro?
¿Qué sabes tú de que tu madre asesinara a alguien y mentir para salvarla?
¿Qué sabes tú de la vida?
Quédate con tu éxito,
no importa cuánto diner hagas
jamás llegarás a ser
Víctor Hugo Raga.

Estoy cansado de esta generación de mierda,
que creen que el dinero y el poder lo es todo,
yo no pertenezco a tu especie
no hay comparación
soy el hijo de Gabriel García Márquez,
de Saramago,
de Cortázar,
esto es literatura, mi hermano,
aquí no le dan premios a nadie por triunfar el la cultura de los mediocres
aquí se sufre
aquí se lucha
aquí se escribe
y se muere con la palabra en la mano
y una sonrisa rota en la boca.

lunes, 15 de octubre de 2018

Poem: She

I like the way your eyes
give a different meaning
to everything I hear.

Where did you learn
to look at me like that?
Like if you were Destiny
and at the same time mine.

I like the way you close your eyes
it makes me feel
That I can get use to
seeing you sleep by my side.

Is it too much to say?
that I don't need to utter a single word
when I sit quietly
and a green thought
hunt my mind
and is the thought
of the memory of your eyes.

sábado, 13 de octubre de 2018

Ella me pide

Ella me pide que no escriba
que le duelen los poemas que hago
que le he hecho daño con mis palabras
que defraudé su amor
cuando otra mujer me inspiró
o cuando respondí con poesía
a su traición.

Ella no entiende
que yo estoy dispuesto a morir por esto
que si tuve vidas pasadas
seguramente me quemaron vivo por esto
que he perdido a mujeres por esto
he salvado vidas con esto
he tocado y destruido corazones con esto
soy el amor imposible de tu novia por esto
soy el peor miedo de tu poeta favorito por esto
mi nombre está impreso en el azul del cielo por esto.

Ahora, cariño, si quieres que sacrifique mi libertad, mi pasión, mi vida entera.

Por tu inseguridad, por tu debilidad, por tu incapacidad para lidiar contigo misma.

Pues lo siento, te perderé a ti mil veces, y perderé a mil mujeres más.

Pero yo no sería el hijo de Oscar Wilde,
si no estuviese dispuesto,
a ir a la cárcel por esto.

Ya tú verás y descubrirás, que vas a seguir teniendo miedos e inseguridades, aun cuando no me tengas a mí ni a esto.

Pero por lo que me recordarás,
es por ser él unico hombre,
el único necio
que dio su vida por esto.

jueves, 11 de octubre de 2018

Poema: 12 de Octubre

Me siento como sólo se puede sentir un hombre
que sospecha que todo este tiempo
ha vivido en una mentira.

Es tan difícil extender la mano,
aceptar que necesito ayuda
pero a la vez no saber en quién confiar.

Maldita sea,
me aislo y trabajo en mí,
me construyo,
me hago fuerte.
Pero,
¿y si esto también es una mentira?
Ah, sólo confío en esta niña que duerme en mi pecho,
en estos libros,
en mi madre,
en las flores,
en mi hermano.

Pero, una voz sigue,
me susurra en el oido
hay alguien aquí que miente
que debería estar muerto
silenciarse para siempre.

Sí, es cierto,
lo he hallado:
ya no creo en la voz de mis deseos.

Poema: Hola

Hola,
¿Qué tal?
¿Cómo has estado?
¿Volviste a juntarte con tus viejos amigos?
esos que te defraudaron
y que cuando se fueron
fui el único que se quedó a tu lado.

Dime, ¿Qué haces cuando te arrepientes, cuando te das cuenta de que me perdiste?
¿Comes por las noches?
¿Te mueres de ansiedad?
¿Razonas y razonas
sin llegar a una verdad?

¿Te siguen gustando los hombres mayores,
hasta que te decepcionan
porque la edad
no es sinónimo de seguridad
de protección
de amor
de mí?
¿Sigues teniendo miedo a llamar "papi" a cualquiera que no sea yo?
¿Sigues odiándome por nunca correr tras de ti, cuando me abandonaste, cuando más te necesitaba?

¿Qué haces cuando te sientes gorda
y no estoy para decirte
que en mis ojos eres la más hermosa?
¿Qué se siente irte
pensando que no me importabas
y que mi silencio
te demostrara
con mi ausencia
todo lo que tenías
y no apreciabas?

¿Qué hacen tus amigos cuando te pones intensa
preocupada y asustada
pero a diferencia de mí
no te escuchan
no te comprenden?
¿Qué sientes ahora que estudias una carrera
que escogiste
porque te hice creer en ti
y en quien eras?

¿Te desanimas?
¿Te cansas?
¿Duermes por horas?
¿Dices que eres feliz antes de morir de depresión?
¿Piensas en suicidarte como América en el amor en los tiempos del cólera
cuando Florentino Ariza la dejó porque Fermina Daza apareció?
¿Te aburre que nadie celebre
como yo
ese pequeño milagro
que es cada día de tu vida?

Ah, sí, eres libre para volar,
pero te quedaste sin cielo.
Y lo peor es que cuando me buscas,
no estoy llorando,
no estoy sufriendo,
no he parado de escribir,
o de vivir.

Piensas que nunca me importaste,
que estabas enamorada sola.
Pero no es casualidad que sientas eso,
yo me calle mi amor y mi dolor,
para que sintieras con la muerte de mis sentimientos
lo que sentí yo
con tu partida
con tu traición.

Hola, espero que te encuentres bien,
pero nunca mejor que yo:
adiós.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Es asombroso

Después de tanto tiempo, salí a caminar, me di un momento de silencio, para detenerme, observar y escuchar.

Es asombroso, cómo a pesar de no tener expectativas lograste decepcionarme. Me hiciste tanto daño, a mí y a tantas más personas. Pero de alguna forma, te agradezco, gracias a ti aprendí a ser tan fuerte; aprendí que nunca debo poner en un lugar a alguien que no desea estar ahí, porque la vida es para los que la desean, los que la luchan, los que la labran. Pero en cambio tú, me demostraste esa cobardía, la que impide que los amores y las vidas, lleguen a historias, se salven del olvido...

Pensé que iba a salvar tu vida, pero ya estabas muerta antes de conocerme, creía que soñabas cuando simplemente respirabas, me dijiste que era el blanco de tu gris, que aprendiste que la vida no tiene extremos sino matices, y que te enseñé el lado bello de la vida.

Bueno, tú a mí me enseñaste el lado doloroso de la vida, el lado que no vale la pena, el lado de los que no merecen mi amor.

Me enseñaste la indiferencia, la cobardía, el egoísmo. Me enseñaste esa parte del mundo contra la que lucho, de la que no formo parte. Y si creo que existe un mejor mundo, que un tipo de vida diferente es posible, es porque no quiero que existan seres como tú, y como los que te hicieron ser lo que eres, ese ser al que amé y como recompensa se dedicó a destruirme. Con su frialdad, su distancia, su indiferencia.

martes, 2 de octubre de 2018

Poema: Tal vez depués de todo

Vaya, tu mirada me silencia
me dice tanto.

Tus labios, cerrados,
son la palabra que enciende mis anhelos.

Mírame así,
como si desearas
hacerme para siempre
el dueño de tus cabellos.

Juega conmigo,
la vida acaba de empezar
quítate la ropa, mariposa,
y quítate todo lo que te impida volar.

Tal vez después de todo Sabina no se equivoca,
y merezcas un novio poeta.

lunes, 1 de octubre de 2018

Poema: por fin tu verdadero nombre

Te hallas vulnerable,
desnuda,
sin esas armas
que te hacen recibir la atención de tanta gente

te hacen sentir
pero no amada
no pueden amarte
porque no te han visto sin armas.

Te ves al espejo, triste, por vencida.
Piensas que tal vez tienes mucho de esto,
poco de lo otro,
y no te hallas un espejo en el que puedas verte
por primera vez
y no con esos ojos tuyos
tan llenos de ojos ajenos y crueles.

Pero aquí estoy yo,
y tú eres mía,
besaré tus manos, llenaré tus venas de caricias.
Ah, desnúdate entera,
hay una nueva versión de ti
que nació para ser mía.

Mira, de mi lengua salen poemas,
que te lamen y te besan,
y en donde en cada beso
acabas de nacer
empiezas a existir
en donde cada beso
gritas por fin tu verdadero nombre.

Poema: El origen de todos los poemas

¿A dónde te habías ido?
Cualquiera puede verte sin ropa
pero nadie desnuda tu ser
como mi mirada.

¿Por qué te habías ido?
¿Eramos las personas correctas en el momento equivocado?
Ah, pero qué importa
hoy estás desnuda
estoy desnudo
estamos listos
cuerpo a cuerpo
en un solo latir
penetrándote a ti
abriéndote para mí
vamos a buscar esa verdad
que da origen a todos los poemas.

Poema: Recordaba tu voz muy diferente

Recordaba tu voz muy diferente
cuánto tiempo ha pasado
siento al oirte
el peso de estos meses
que me caen como años.

Soy tan distinto,
han pasado tantos libros,
tanto daño.

¿Cuál era esa voz en mi cabeza
cuando te pensaba
cuando te recordaba?
Es tan diferente
compara con la que ahora escucho
aquella, la otra,
no refresca nada.

Debes besar despacio,
debes enamorarte del hombre seguro e inteligente,
debes ser todo lo que quiero y lo que me gusta,
porque de lo contrario
tu boca no tendría ese encanto
esa flauta de humo
esa sed en mis labios.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Poema: Futuro

¿Te das cuenta
que tienes una de las miradas
más bellas que jamás he visto?
¿Así se siente
cuando el destino
te mira desde los ojos
de una mujer
y decide que será tuya
y que la harás poemas?

¿Así se siente
que luego de tantas mujeres
tantos libros
conozcas a una mujer
que te haga descubrir
que aún se pueden sentir
cosas nuevas?

¿Era para esto
tanto desamor?
Para llegar a ti
a tu mirada inocente
a tus cabellos que son un campo de girasoles
habitados por caballos.

¿A tu cuello suave
como una flor?
que quiero morder
soy el conde Raga
a mis deseos
absoluta
te quiero someter

A tus labios
perfectos
para los míos enormes
¿Tuviste pasado?
porque estás borrando el mío
eres lo nuevo
¿Te puedo llamar futuro?
¿Te puedo llamar conmigo?
¿Puedo besar tus senos?
Son pequeños
pareces una niña
quiero cuidarte
protegerte
hacerte poesía
desvirgarte
y ensañarte
todo lo que no sabías que existía
hasta que me conociste.

Entregate,
sé mía,
para mí te quiero.

¿Crees en el amor a primer poema?
¿O quieres que te escriba otro, otro y otro?

jueves, 27 de septiembre de 2018

No me lo creo

No me lo creo
que la vida me permita ser tan feliz
pero no ser eterno
veo estos libros a mi alrededor
y pensar que mis ojos deban algún día dejar de ver la luz
en esto de la poesía me he convertido en un dios
pero soy humano
soy tan frágil
cualquier accidente puede partirme en dos.

¿A dónde se van?
No me lo creo
todas las ideas que no escribo
y todo lo que siento
cuando digo que te quiero.

No me lo creo,
que sea verdad
todo lo que a tu lado siento
pa' qué la vida me dio felicidad
si a tu lado quiero que esto sea eterno
pero tengo el sueño de la muerte,
la vejez y la enfermedad
marcado en cada segundo de mi suerte.

Y no, no me lo creo
haber nacido y tener la dicha de tenerte
si me muero, coño
¿dime quién va a cuidarte?
Le vendería la vida al diablo
si me promete que luego de mi partida
nada va a faltarte,

No me lo creo
esta dicha de ser hombre
y estar vivo
y que esta noche estés conmigo
y que aún no sea hora de perderte.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

La vi después de mucho tiempo

La vi después de mucho tiempo
y me sentí engañado
era más fácil amar su ausencia
cuando sólo podía verla en el cielo gris,
en la lluvia triste,
en los pinos helados.

La vi como realmente es,
y me sentí tan traicionado
su cuerpo ya no se me hacía hermoso,
sus ropas ya no la disfrazaban
y sus manos eran grotezcas.

Conversamos,
y me sentía desilusionado,
¿Era esto lo que yo extrañaba
era esto lo que yo había amado?

Y me di cuenta que todos mis poemas son lo mismo,
una idealización de lo perdido,
yo que había creído
que por no ser suficiente
se habían ido
pero ahora lo veo todo
quienes no eran suficiente
eran ellas
por eso se iban
por sentir que no eran del tamaño
de lo que me hacían sentir
y tenían razón
ahora me doy cuenta
sólo les di un espacio en mi vida
porque no sabía
que merecía algo mejor
por eso ellas se fueron
ahora,
ahora no me duele más su adiós.

martes, 25 de septiembre de 2018

Sin ti

Qué vacíos se sienten los momentos en que ella no está.
¿En qué momento pasaste a ser tanto
que sin ti en mi vida, ya no hay felicidad?

Por qué ningún sueño
y ninguna esperanza
me emociona tanto
como la idea de regresar al hogar
que sólo tú me das.

Sí, lo sé, me lo dicen todos:
que la vida es cambio
que debo dejarte ir
que ya no hay nada que buscar.

Pero qué van a saber ellos de cambio,
si no se han sentido eterno en tus ojos.

¿Crees que alguien pueda querer la libertad,
luego de descubrir esta cárcel
que es ser tu dueño?
Esta
en la que cada vez que respiro,
te retengo.

Pensar es pensar en ti,
por favor:
no te me acabes nunca.
Te lo ruego,
te necesito,
te pienso.

domingo, 23 de septiembre de 2018

Los encantos del desamor

No lo negaré,
hay algo de placentero
en que me hayas roto el corazón.

En no tener que verte a la hora acordada,
en no tener que tener nada,
apareces en todas partes
y nunca sé ni sabré cuándo:
en algún azul que no sabía que iba a dolerme,
o en alguna mirada triste
como la tuya
lluvia que no moja pero me empapa.

No negaré, tiene su encanto
no saturarme de ti,
no aburrirme de tus malos ratos
no tener que pensar en partidas de ajedrez cuando me cuentas algo muy importante pero que al final no importaba tanto
no pensar en otra cuando te penetro
porque te encanta como lo hago
y quieres que lo haga todo el tiempo.

Hay algo encantador de que te vayas con otros,
y te des cuenta que yo no te aburría nunca,
de que cualquiera te puede dar una emoción primera
pero yo te escribo en el corazón una novela entera.

Hay algo de encantador en saber que ahora que no estás eres mi prioridad
porque para verte hay que cerrar los ojos
ya no tengo todo de ti
sólo los alientos,
los áromas
las primeras flores y las caidas de pétalos más hermosas.

Hay algo de encantador en no saber si regresarás,
en fantasear con las mil formas de castigarte por haberte ido,
y en escuchar de tus labios, como de tantos otros, la certeza de que he sido y siempre seré el mejor.

Hay algo de encanto en no poder dormir por las noches,
en abrazar la almohada y gemir de dolor como alguna vez me hiciste gemir de placer,
y sentir que soy un niño
y que tu ausencia me acaba de hacer nacer.

Hay algo de encanto en que me duelas, y darme cuenta de cuánto valen las personas, las pasiones, y las cosas, que me arrancan de ti por un instante, y que como tú me abandonan en las noches.

Hay algo encantador en guardar silencio, y que eso también sea decir tu nombre.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Tal vez no

Tal vez no debí quedarme mirando
tanto tiempo tus ojos y sentir que quería cuidarlos para siempre.

Tal vez tampoco debí escuchar la voz de mi destino, que tanto grita y tanto miente, y me decía que para protegerte y amarte había nacido.

Tal vez no debí amarte con todo y mis defectos, tal vez no debí creerme tu guardían y tu dueño.

Tal vez no debí celebrar tus imperfecciones que me hacían sentir que a nadie le podías gustar tanto como a mí, y tal vez no debí tratarte diferente a las otras, por sentir que eras hecha para mí.

Porque de no haber hecho nada de eso, de no haberme entregado por completo al querer tenerte entera, no hubiese conocido el miedo de perderte ni el dolor de tus ausencias.

Pero tal vez no alcanza la vida para la eternidad que brilla en tus ojos, cuando te miro o te pienso mirándome, y mi paz, de placer, la llenas toda.

Pero tal vez no es para nadie que no sea yo el calor de tu cuerpo, la fiesta de tu sexo, el oro de tu risa y las reflexiones a veces sin sentido de tus libros.

Tal vez no hay otro hombre que sea tan feliz al escucharte por horas hablar de cualquier cosa,
tal vez no, pero quiero creer, que eres el amor de mi vida.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Abandono

¿Cuántas noches más tendré que escribir con diferentes palabras el mismo poema?
¿A los cuántos versos deja de doler la ausencia?
Ah, el abandono.
La rabia, el miedo, el odio.

Todo está oscuro,
hasta la palabra más lejana brilla con tu muerte.

¿Dónde puedo esconderme para que me encuentres y que parezca que no me andabas buscando?
Tu aliento reposa sobre mi almohada,
y no me atrevo a cortar mi barba para que no se vaya el último ahora de aquel recuerdo.
¿Hice bien o hice mal?,
siento que cada paso es un error
que camino hacia mi propia muerte
y en el infierno de tus besos
no apareces.

Ojalá no sufras,
ojalá todo el dolor de tu muerte solo la pueda sentir yo,
para que puedas ser un ángel
y que mi recuerdo que te aprieta viva
aún cuando me haya ido yo.

Lo que me gusta de tenerte

Lo que me gusta de tenerte
son las conversaciones
saber todo de tu vida
que te descubras a través de mí
y de mis preguntas.

Lo que me gusta de tenerte
es que no tengo mucho tiempo
pero el tiempo que tengo
lo uso para dedicártelo
y que te sientas bienamada.

Lo que me gusta de tenerte
es someterte en la cama
ponerte sumisa como nadie más puede:
que sepas que una mirada mía
vale más que la atención de miles de fanáticos.

Lo que me gusta de tenerte,
es que te sientas feliz y afortunada
que en mis brazos no te falte nada
hacer de ti
tu versión más protegida y más amada
que te sientas segura
porque a mi lado
nunca te pasara nada
y si te pasa
vas a tenerme
para defenderte
para cuidarte
porque ser el hombre que soy
es de todos
mi mayor arte.

A ti

A ti
que no me jodes si no te he escrito un poema
que si sientes celos se te quitan con mis besos
que me amas como soy
que entiendes la profundidad de lo que doy.

"Puedes que no tengas lo que quieres pero me tienes a mí", me dices

Ah, princesa, eres todo lo que quiero y necesito, a mi lado y para siempre sólo te quiero a ti.

Eres la que me conoce como nadie,
eres la que jamás a tratado de forzarme o manipularme,
eres a la que cuando esté listo llamaré mi esposa o de mis hijos la madre.

Porque es a ti
a quien mi vida confiaría
es a ti
a quien le cuento todas las historias de mi vida,
es a ti
a quien quiero en mis libros y en los agradecimientos de mis premios.

Eres tú, la que ha luchado conmigo desde el principio;
siempre a mi lado,
el milagro de cada día.

Eres tú quien en mí ha creído
es a ti a quien le entrego
esta dicha compartida de ser la mujer de mi vida.

El blanco de tu gris

Yo era el blanco de tu gris
pero todo lo que se mezcla
se vuelve a separar
no entiendo como este cielo azul
puede hallarse así
ardiendo de nostalgia
por los plomizos colores de tus
noviembres lúgubres.

Mi error fue estar siempre para ti
no aburrirme jamás del milagro cotidiano de tu atardecer
abandoné mi vuelo
para mirarte cada día
me tuviste tan disponible
que me diste por sentado.

También hay que hacer mención
a tu falta de experiencia
a tu edad yo tampoco hubiese sabido
cuánto perdía
y cuánto dolor me había costado
convertirme en ese brillo
que le cambia el sentido a tus días.

La historia siempre se repite,
volveras luego de unos fracasos amorosos,
yo podré acostarme contigo para sanar mi ego
pero nunca amarte de nuevo
vendrás, como todas las demás,
queriendo reparar
y te dolerá cuando comprendas
que lo que yo te daba era por tu pureza e inocencia
por tu nobleza
eres como un ángel arrepentido en el infierno
diciendo que me ama
cuando ya es demasiado tarde.

Y seguiras con tu vida,
te casaras,
pensarás que será más feliz con un hombre que te jure fidelidad
que se corte la coleta y se someta
que se deje crecer la barba para parecerse a mí
si tiene ojos verdes o azules
lo amarás mejor bajo las sombras
pensando que son mis ojos
con sus labios no podrás hacer nada si no son tan enormes como los míos
y en la luna de miel pensarás
cómo me sentiría yo ante tan bellos paisajes
y comprenderás que tus sueños no pueden ser nunca realidad mientras no sean conmigo
el hombre que te enseñó a soñar y a volar.

martes, 18 de septiembre de 2018

Cuando me escuches decir tu nombre

Qué bella te ves cuando hablas hasta el cansancio, pequeña diosa, eres como una niña o un dios en edad de jugar, abres los cajones de tu mente, y antes de transportarte a cada uno de tus mundos, sueltas una involuntaria y tierna risa.

¿De dónde saliste? ¿Cuántas bellas soledades debieron agonizar en ti antes de encontrarme? Cállate y prepárame la cena, quiero que me hables y observarte, hasta que sea la hora de los besos y el silencio.

Dime que eres sólo mía, y si vas a mentirme que sea sólo para decirme que eres libre, mientras tu cuerpo súplica ser esclavizado por mis besos.

Abre tus piernas como si las mujeres de mi pasado te estuviesen viendo, arráncame el condón para que sepan que sólo a mí me perteneces, déjate arrebatar por la fuerza insondable de mi poderío. Invoca de mis labios tu verdadero nombre, hasta que te haga llegar a aquel delirio que acaba con todo lo prohibido.

Ahora duermes, vuelve a ser una niña, extrañame hasta que te duela, y pretende que eres fuerte y que no soy el fuego de tu vida, para luego aparecer y que sientas la llegada de la primavera entera simplemente cuando me escuches decir tu nombre.

La herida canta, la sombra brilla.

No podrás escapar de mi silencio, en ningún lugar te hallarás libre de mi ausencia. Buscaste guerra y te vi a los ojos, querías mi miedo y te di mi decepción. Me viste débil y huiste, pero para reencarnar cada día he nacido, y ahora estoy fuerte, y no digo nada, sólo te miro.

Si te diviertes o no, ya no me importa, mi vida es más profunda que una sonrisa que se va con el viento y muere, pereces lejos de mí, yo te di vida. Al final del día la última risa, es la mía.

Si tengo que asesinar cada recuerdo, que vengan uno por uno, serán bienvenidos, cada bello momento que me duele es un triunfo, porque yo no estoy perdido sin ti, cada hermosa memoria me deja claro: puedo sembrar jardines en cualquier tierra que se deje fecundar por mí.

Te desearía lo mejor, pero ya por vos no deseo nada. Puedes volver si quieres, cuantas veces quieras, lo que nunca podrás será hacerme sentir. Ya no cuentas con el poder de tu misterio, vi tu verdadero rostro, invoqué tu verdadero nombre. Eras mi flor, pero ahora no eres más que una cifra que se pierde en el infinito.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Alejandra

No la hubiese conocido de no ser por esa amante de mi padre, que tenía una voz ronca y dulce que estremecía, y casi llegaba a opacar por completo la vulgaridad de su lenguaje. Un rostro lleno de pecas y una tez blanca, era la estampa de la ideal mujer sifrina, sólo que gracias al dios nacido del vientre de la Catira Regional, no tenía ese mandibuleo que hace ver tan imbéciles a las personas del centro del país.

Las mujeres blancas y pecosas de senos operados eran la predilección de mi padre, repudiaba la tez oscura a pesar de que así era la suya, luego de una niñez de pobreza que lo hizo obsesionarse con el dinero, cualquier mujer que no fuese símbolo de poder no le atría. Es decir, toda mujer que pareciera extranjera o hija de extranjeros era su predilección.

Melissa era hermosa, pequeña, con ojos diminutos hundidos en unas cuencas enormes y unas orejas de ratón disimuladas con un cabello a la altura de los hombros. Tanto ella como mi padre juraban por los ojos del hijo que mi padre le hizo abortar cuando ésta se dejó de cuidar esperando que déjase a su esposa por ella, que él no le había pagado las tetas, y puede que sea cierto, porque económicamente ella no dependía de él, y la pobre no sabía que era por eso y no por todas sus inseguridades que él no se quería casar con ella. Todos somos así en algún punto, pensamos que los otros nos dejan por nuestras inseguridades pero en realidad lo hacen por las suyas.

Posiblemente la haya deseado, era demasiado hermosa para no hacerlo, pero los detalles descriptivos de mi padre con respecto a sus encuentros sexuales me hacían tenerle un poco de asco a ambos, y no tardé en verla con la frialdad fraternal con la que a un pariente atractivo se designa.

Ella, de forma ilusa, como tantas tontas mujeres, pensaba que aludiendo con su carisma a un miembro de la familia de su amante, podría influir en este de una forma en que lo hiciese cambiar. Cosa que nunca ocurre. Lo cierto es que fuimos juntos a un concierto de un artista que en ese entonces era la poesía entera para mí, y al que ahora no soporto sus canciones, debe ser lo mismo que siente alguien que conoce la literatura con Coelho y luego termina leyendo algo que sí valga la pena.

En esa salida estaban tres de sus amigas, todas con senos operados menos una, la más gordita y sensible, que terminaría operandóselos un mes después, volviéndose así un ser humano completamente empoderado e inalcanzable con poemas o conversaciones inteligentes, por lo menos para mí.

Afortunadamente no heredé el desprecio a la tez oscura de mi padre, y tuve la dicha de gozarme por completo a Alejandra, el calor de su cuerpo, el volumen de sus senos que para aquel joven poeta condicionado por el pensamiento venezolano eran las puertas del mismo cielo, con su cara espantosa, de sonrisa de esqueleto y ojos sin vida, que te hacían pensar que sin duda su vida antes de las enormes tetas era otra. Por eso ese era su mayor logro, el de ella y el de muchas mujeres de esa venezuela en la que viví, sacarle a su amante casado las tetas, y luego adquirir poder, status, e ir pasando de un amante poderoso a otro, y en algún punto, por qué no, coquetear con dejarse caer en las manos de un poeta. Aunque luego tristemente descubriría que mi padre le había ofrecido dinero a ella a través de Melissa para que se acostara conmigo, y fue entonces cuando me sentí humillado, y terminé todo contacto con Melissa y sus amigas. Y en el caso de mi padre, era sólo otra raya más para el tigre.

viernes, 7 de septiembre de 2018

El silencio de una mariposa

Quién iba a creer, amor mío
que en tu silencio, sin saberlo,
me esperabas.

Que me soñabas,
no como el hombre de tu vida
sino como la mirada de amor
que pudiese reparar tus alas.

Agridulce es la sensación
de enseñar a volar
a quien luego podría ser feliz en otro cielo,
pero no importa
soy tu ángel de vocación
y tú eres mi cielo.

Quién diría,
que incluso cuando huías tú me amabas,
que añorabas la manera en la que te cuidaba,
porque tú
mariposa
guardas bellos silencios en tus alas

No te enseñé lo que es un hombre
te enseñé qué es el amor
y por eso hoy te digo
hay alguien quien te ama
y después de eso, cariño,
el porvenir no importa nada.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Claudia y Raymundo

Un día leerás esto, pequeño Ray,
y tal vez tardes muchos años
luego de leerlo
en enterde lo que quise decir

Un día vi a tu madre en un teatro
y cuando pestañeé ante la dicha de su talento
ya estabas en su vientre de miel morena.

Y luego bostecé como un león,
y antes de darme cuenta,
ya habías nacido.

Oh, precioso,
si supieras o llegases a entender
cuánto te ama
te aseguro no sufrirías un solo instante
de tus bellos pasos por la tierra.

Nunca la vi sonreír como cuando te tiene en sus brazos,
eres como una mariposa que vuela desordenadamente
y te robas su atención por todas partes,
ella ya no tiene ojos,
sus pupilas son tuyas
verte es su forma de ver el mundo.

Ahora te veo leer entre sus brazos,
y eres tan feliz,
me dan ganas de quitarme la barba para ser niño y jugar contigo,
no te cansas de nada, tu cerebro es tan fresco,
en ti la rutina no existe,
todo acaba de nacer y el mundo es el libro que estás por leer.

Nada se te marchita por más que lo repitas,
ah, querido mío,
serás poderoso
lo sé por tu nombre
yo quería que te llamaras Oliver
tu madre es de las pocas personas que dicen que van a hacer algo y lo hacen,
ah, pequeño,
no lo sabes
pero cada segundo es único y se va para siempre.

Pero tu madre es eterna,
es eterna y es hermosa,
y si alguien llegase a creer que no existe el amor
es porque no ha visto la vida
como ella te mira.

Ser tu dueño

Te veo, y soy como una hoja roja seca en el piso. Te veo, y empiezo a nacer, mi cuerpo es nuevo, mi vida abandona mi cuerpo y empieza a habitar el interior de ese árbol frente a mí. Soy luz, agua, cielo, sol y sombra.

Y me tocas, y te toco, y entonces empiezo a florecer, a nacer.

Y te miro, y hacemos el amor, y ese deseo de poseerte se parece tanto a la vida resistiéndose a la muerte. Y eres todo lo que no soy, y sos todo lo que no está muriendo. Y para qué contar el tiempo si a tu lado todo es más que eterno.

Y se puede caer el mundo pero este poema no se escribirá solo. Y me eyaculo una fiesta, una exploción de dicha, una felicidad liquida. Y mi ardor de vida reposa ya sea en tu boca, mordiendo tu paladar y mordiendo tu aliento. Ya sea entre tus nalgas, las cuales parecen llenas de blanca lava que emana de ese culo apretado y feliz, estrecho y sodomizado, porque poseerte no es solo ser tu dueño, es también ser dueño del mundo.

Y a veces son tus muslos los que se empapan de cada una de mis gotas dichosas que combaten cada una por el deseo feroz de poseerte. Ah, querida ¡cuánta muerte es necesaria para una sola vida! Cuánta sangre no derramada debe perderse por el anhelo eterno de tus besos.

En otras instancias -es necesario además mencionar- que también sobre tus senos esta fiesta reposa  y es tan bello ver a tus montes brillar con el atardecer de mi dicha, no importa lo pequeños o enormes que puedan ser tus senos, mujer, ese es el fruto del árbol de mi vida: lo indispensable es que seas mía, y entonces el querer florece como el curso de la vida misma.

A veces es tu rostro el que se empapa de mis delfines de leche, y eres como los niños que juegan y se ensucian y son felices, y la madre que todos llevamos dentro se enniñece con nosotros, y no hay maquillaje que te haga ver más bella que mi semen por doquier, sólo el mío mío mío.

Y luego soy tuyo, por unos instantes, pero no puedo decirlo, porque la boca me la tapa el viento, y porque soy tan tuyo que no soy nadie, y me vuelvo rojo o amarillo o marrón, qué importa, y salgo a caminar al bosque, a llenarme de cielo, a escribir con los ojos rojos y lentamente, con o sin tus caricias, voy volviendo a ser esto que soy y cuya una razón de ser es estar vivo para morir contigo en la alegria sin límites que es ser el dueño de tu piel y tus anhelos.

martes, 4 de septiembre de 2018

Poema: Este idiota, que te ama.

No sé por qué te cuento esto
porque soy un idiota, supongo
pero desperté en llantos
porque soñé que te perdía
en las manos de otro.

Puede que yo no sea perfecto,
que sea poeta,
débil,
y en secreto tenga un profundo miedo a ser abandonado
y quedarme solo.

Pero mi amor,
yo mataría por ti,
vería la vida del que se te acerque
desvanecerse lentamente en mis manos,
porque, aunque no lo admita nunca
para que no me veas débil y te vayas,
yo te necesito
yo te necesito ahora,
y tal vez más tarde,
y tal vez mañana y mañana
y mañana,
y así,
de a poquito
disimular
porque aunque siempre que he querido ser de una sola he fallado,
te quiero para siempre,
te quiero conmigo,
y temo perderte,
y sería capaz de matar para que no pasara,
y hasta de mentir para que te quedaras.

jueves, 30 de agosto de 2018

Relato: La piedra de mi infancia

Me duelen los pies, se me entumece el cuerpo, y pienso en mi infancia.

Había una enorme roca frente al preescolar piñonal, recuerdo la emoción que me producía al verla, y al montar en ella mis pequeños pies, con pantalones cortos, medias largas y zapatos ortopédicos.

Me gustaba creer que esa roca marrón era una tortuga gigante, recuerdo o tal vez imagino la alegría en mi pecho al caminar de la mano de mi madre, el prescolar tenía al borde de sus muros una cadena de botellas rotas para proteger sus paredes de intrusos, de ladrones nocturnos, pero a mí que odiaba la escuela como sigo odiando todo lo que me haga sentir oprimido, me parecía que estaban puestos allí para evitar que uno saliese en vez de evitar que alguien entrase ¿quién quisiera entrar allí? pensaba.

Fui un niño solitario y silencioso, la dicha verdadera era balancearme en el columpio y soñar por un ratito que podía volar, volar e irme muy lejos. Mi fantasía predilecta era la de poder hacerme invisible, de esa forma podía vivir sin trabajar y hacer todo lo que quisiera.

Luego de clases mi madre me llevaba al quiosco que se hallaba a la entrada del puente de la urbanización Girardot, que era atendido por un señor muy malhumorado. Uno de niño piensa que todo trabajador es honrado y respetable, luego uno crece y descubre que casi todos los trabajadores sienten vergüenza de su trabajo, y lo hallan como un prueba innegable del fracaso de sus vidas.

Me gustaba la hora del caramelito de café, tal vez por mi herencia colombiana, y mi prima Karen me contagió ese vicio primero: llenar los álbumes de barajitas, sentía lo mismo que veo en el rostro de los que van a mi trabajo a comprar loterias, no es tanto por ganar, por llenar la página, sino por la ocupación, por la ilusión de que otra suerte, de que escapar de esta vida pueda ser posible. Ellos creen que odian perder, pero secretamente se alegran, ya que cada derrota es un nuevo plazo, una nueva esperanza para mañana, para la interminable huida.

La palabra ilusión significa jugar, y de niño yo no hacía otra cosa, y por eso escribir me rejuvenece, o por lo menos me hace olvidar por un instante este dolor de músculos y esta pereza que tengo todo el cuerpo mientras se me enfría el café y la libertad de este día libre.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Poema: Y hágase el recuerdo

Y hágase el recuerdo
y en las noches estarás sola
llena de ansiedad
y fingirás que no es por mí
tomarás pastillas para dormir
y también para no soñar

y no estaré
más que en tu recuerdo
será como si hubiese muerto
sólo que tú me mataste
sólo que tú te fuiste

y ahora es demasiado tarde
demasiado tarde ahora
porque no supiste amarme
sin temerme
y te darás cuenta
de que irse es siempre arrepentirse
cuando uno se va de donde ama
de donde se sentía seguro y protegido.

Ahora irás a fiestas y reirás,
no querrás nunca regresar a casa
a esa prisión que ahora es tu cama
y te mentirás
tratarás a toda costa de no pensarme
pero un día alguna cosa hermosa te llevará a mí
y no habrá escapatoria
no podrás huir de la desnudez de tu recuerdo

y me perdiste para siempre
tal vez porque eras demasiado joven
demasiado tonta
demasiado cobarde
o demasiado débil
demasiado tú para poder ser nosotros.

Y espero que tengas muy buena memoria, porque es en el único lugar en donde volverás a verme y en donde volverás a hablarme.

Seré siempre el que habite tus sueños, el de las conversaciones profundas luego de hacer el amor, el que llueva sobre cada arrepentimiento, cuando hombre tras hombre, te des cuenta, que ninguno podrá ser lo que perdiste y era yo.

sábado, 25 de agosto de 2018

Me contaron de ti

Me contaron de ti
que has vuelto a fumar
que se desvaneció la promesa
que me hiciste
cuando aquella mortal enfermedad
de que nunca volverías a tomar.

Me contaron que sigues
levantando la pierna en el aire
mientras lees
como si tu pie fuera una antena
buscando señal.

Me dijeron que aún te encanta el incienso de canela
tanto como manejar
que de todos y de todo
siempre te alejas
que tu vida sigue
que has descuidado algo el francés
y no tocas tanto la guitarra
desde que tienes tantas cosas que hacer
que abandonaste el piano
sólo porque el profesor
y el cariño que le tienes
te recuerda tanto a mí
y a todo lo que fue
cuando fuimos nosotros.

Dicen además,
que no hago otra cosa que pensar en ti,
que eres lo primero que me duele cuando siento frío,
y que la cruel verdad
es que para siempre, te perdí.

Tratan de consolarme,
de decirme que soy lo mejor
que le ha pasado
a todas las mujeres de mi vida
y que no tendría por qué ser diferente
para ti
que no me has olvidado
que te enseñé a ver el cielo
y los dientes de león
pero lamentablemente
me recuerdas con felicidad
como sin quererlo y de repente
con la espontaneidad
de quien supo siempre
que todo iba a terminar.

No sufres como yo,
no te aferraste a la mentira
de que lo bello dura para siempre
de que las palabras y la poesía pueden cambiar el mundo
me recuerdas como algo que soñaste
y yo como la vida que perdí.

Me lo cuentan, a diario, mis recuerdos,
porque no hago otra cosa,
desde que no estás,
que no sea pensar en ti.

Poema: Ese lenguaje que sólo tú conoces

Esa forma de despreciar
a todo el que se va
porque a tu lado descubrí
el amor de quien no abandona.

Esa forma de cuidar
de proteger
que se tatuó en mí
a través del rojo
de tu inmarchitable rosa.

Esa mujer delicada y feroz
que fuiste
esa mujer pensativa
repetida
indomable
que no puedes dejar de ser.

Eres mía como nunca has sido de nadie,
y eso lo sabes
lo sabemos
por ese lenguaje de palabras
nunca dichas
que sólo tú conoces.

Es a ti y en ti
en donde terminan todos mis poemas
es de ti de donde nacieron mis respiros
sin ti no fuese posible la vida
y este dolor de aferrarme a ella
con toda mi muerte.

Sé que un día vas a hacerme falta,
sé que si hoy soy feliz
es porque ese día no es ahora
ojalá aprenda muchas cosas
pero nunca a dejar de amarte.

Mi preciosa rosa,
mi mejor amiga,
mi madre.

domingo, 12 de agosto de 2018

Poema: Yo sé que no

Yo sé que no,
que tus nuevos amores,
no te cantan por las noches,
con su voz de niño tierno y dulce,
no te leen poemas
y hasta en los días más oscuros
y en los retos más intimidantes
siempre saben qué decir.

Yo sé que no,
que él no te toca con palabras,
como nadie te ha tocado con sus manos
hasta puedo palmar a tu nostalgia
cuando le falta una tilde
cuando se come las comas
y te sangran los ojos.

Yo sé que no,
que él no tiene ese acento venezolano,
esa voz suave e inteligente,
que te explica las cosas,
que te hace hallarlo en cada día,
en cada flor,
en cada aroma.

Yo sé que no,
que en la cama él no te pone,
a que le digas "Sí, señor",
que no te domina como te encanta,
como nunca ni siquiera han podido tus padres,
no te hace anhelar que se ponga tan rudo,
que hasta te excite el esplendor de su deseo y su violencia.

Y sé que no...
porque todas esas cosas
de por sí no te gustaban
lo que tú tanto amabas
es que todo eso
sólo existía
porque lo había sembrado
lo había hecho nacer yo.

No debes decirlo,
yo sé que no,
que nunca nadie,
volvió a hacerte sentir como una flor.

viernes, 10 de agosto de 2018

Qué sería yo sin escribir...

Qué sería yo sin escribir. A ver, puedo empezar por dónde sea, siempre tiendo a hacer los comienzo de forma inusual, por ejemplo, de niño me comía las empanadas desde el borde, no desde las puntas, como todo el mundo, y eso me valía de regaños porque estaba mal jugar con la comida. Es asombroso el poder que tiene las supersticiones, me pregunto dónde se originó esa sumisión tan absoluta a ellas. Si nos dicen un hecho científico decimos que uno nunca sabe, e ignoramos las evidencias, si nos dicen una superstición, la créemos solo porque nos la enseñaron desde niños. Tal vez es al pasado a lo que nos aferramos, y el pasado está lleno de miedos, y el miedo de supersticiones.

Segundo párrafo y ya esto no se parece en nada a lo que tenía en mente al sentarme a escribir. Supongo que eso es lo hermoso de este arte, de lo contrario sería como ir al baño, sorprenderse es lo que sería alarmante; en este caso, no sorprenderse sería una buena razón para romperse el corazón.

¿Mauricio Babilonia cagaría mariposas?

En fin, tercer párrafo, ya dejemos morir para siempre lo que quería decir, por lo menos puedo decir algo, una persona muy especial me dijo una vez que hay enfermedades en el cuerpo que surgen de cosas que no se dicen. Yo nunca digo lo que quiero, me da vergüenza y pudor, si escribiese un poema para ti te morirías de inseguridad pensando que puede ser para cualquiera, y luego me dejarías jurando que amo a otra y tú eres el segundo plato, o el tercero, o el de plástico para que los niños no lo rompan o si lo rompen qué importa.

Dicen que hablo mucho, pero es simplemente un equivalente a todo lo que callo, a que cuando me siento en hogar -en especial si es nuevo- no puedo parar de expresarme, de rehacer mi vida en esos ojos ajenos, testigos deleitados que no terminan de verme y ya están empezando a soñar conmigo.

Si supieras, cariño, que al escribir es una mezcla de todo, del dolor de Elizabeth, de la mirada de Lucia, de la ternura de Jessica, de los chistes de Natalia, del mal humor de Vanya, de los poemas de la chica Sabines y del odio y miedo que siento por Fernanda, de la frialdad de Nancy, de la rabia que me da esa chica que ni recuerdo su nombre, la que es una Golly Dolly y sólo se interesa en relaciones tóxicas, en la voz de mar de Vero, en los ojos tristes de Marissa, en el olor de mi madre, en la admiración que siento por Carolina, en las palabras ardientes de Andrea, en la locura de la Lulu, en la fiesta que es Diana, en el deseo incestoso que sentía por mi prima Michelle, en la amistad sin fin de Karen, mi prima, en todas las hermanas de todas mis compañeras que secretamente he deseado por pura perverción, en la argentina tierna y loca que no se le entiende lo que dice pero lo dice muy bonito, en las mujeres que me miran en el trabajo y cuando me ven varias veces se animan a decirme piropos por el puro placer de sonrojarme, en ese iman para que me toquen que son mis brazos, y yo detesto que me toquen, y lo sabes, siento que no me gusta tener las manos en mi cuerpo de alguien que no ame, y por otro lado cuando amo no quiero que se aparten de mí. Entonces, te das cuenta, yo al escribir derramo todo, todo lo que ha pasado por mi vida, todas las mujeres que me han querido y que he deseado, (por cierto, Jenniffer, hola, espero que te vaya bien; Hola, Laura, cómo te va, qué gusto verte por acá; Irene, tiempo sin verte, besos). Escribir es como soñar, expreso todo lo que no me cabe, pero claro, luego uno tiene que darle una forma, crear una mujer imaginaria y decirle, y seducirla, porque lo que a uno le mueve no es el apellido de la mujer o su nombre, sino que sea mujer, y que te toque como sólo ella puede, y te llene de su perfume, del oro de su risa.

Uno no escribe porque quiera casarse, estar al lado de alguien hasta que se sature y ya no lo soporte, o cortarse los sentidos y las emociones como sacrificio para algo Superior, no, uno escribe porque siente, porque es niño, porque quiere jugar, jugar le hace feliz, y qué sería de mí sin escribir, no lo sé, pero dejaría de ser todo lo que te enamoró.

Y sí, Ana, a ti también te recuerdo, deja ya de joder.

viernes, 3 de agosto de 2018

A mí no me engaña tu silencio

A mí no me engaña tu silencio
sé que me piensas en las flores
en los libros
en las mariposas
en los árboles
los pájaros y el cielo.

Pudiste apartarme de tu lado,
es cierto,
pero nunca podrás sacarme de ti
por mucho que te escondas
por mucho que te calles.

Dile a tu mente
que todo fue una ilusión,
un error,
trata de aprender siempre cosas nuevas
de conocer nuevas personas
de enfocarte en tu carrera
en tu trabajo
de querer
pero no tanto
para que no duela.

Huye de mí como quien evade un miedo,
di que no me temes
y ponle otro nombre
al recuerdo travieso
a la felicidad perdida
que eterniza el pensamiento.

Pero a mí no me engañas
un hombre no se hace imborrable
por lo bueno que sea en la cama
o por lo talentoso que sea
o por lo poderoso
o por lo inteligente.

La inmortalidad de los hombres,
ocurre cuando se conectan dos seres
en un frenesí sin límite de emociones.
Tu vida es un antes y un después de mí,
y eso no se olvida,
a mí no me engaña tu silencio, querida.

jueves, 2 de agosto de 2018

Arráncame la vida

A Nina

Arráncame la vida
me dueles
no sé respirar sin ti
se nubla de ti todo lo que miro
y todo lo que desde dentro me mira
y también eres tú.

Qué chingonería fue amarte.
Te extraño.

Nadie entiende cuánto me dueles a estas horas;
estas cosas,
uno siempre siente que estas cosas
a todos
pero no a nosotros
no a ti
no a ésto
a ésto que va quedando de mí
sin ti.

Mi ángel
mi super héroe
mi preocupación constante
mi lugar seguro
mi fiel sangre que siempre acude a la herida.

No fuiste perfecto
pero fuiste suficiente
o más bien demasiado
pues de mí no queda nada
arráncame la vida
ya no me sirve
si no estás y yo te amo.

martes, 31 de julio de 2018

Masturbación.

No, no había nada nuevo, todo lo que se podía hacer era jugar con las piezas del rompecabezas de la conciencia, barajar el pasado, reinventar lo inventado, hacer de las piedras juegos, y jugar hasta el cansancio.

Para qué la monógamia si mi cuerpo me da lo suficiente para dos a la vez, hagan filas, las de senos grandes de un lado, las de senos pequeños del otro, que me encantan los contrastes y sin variedad no me siento completo.

Un paso al frente las que sólo me he cogido en la imaginación, por favor. Las que me dejé de coger a la izquierda, y las que me sigo cogiendo a la derecha.

Muy bien, aquí está el guión, las del frente me dirán que soy lo mejor que les ha pasado, las de la izquierda que no pueden vivir sin mí y se arrepienten de lo que perdieron, y las de la derecha que soy el mejor, y que les encanta compartirme, porque no quieren verse nunca como las de la izquieda, y nunca han sido tan felices como cuando fueron las de al frente.

Maravilloso, luz, cámara y acción.

Esa sí que fue una gran escena, ganarán el Óscar de la masturbación.

Aquí tienen sus sobres con poemas, gracias por la colaboración.

Cariño, no le digas a nadie, en tu sobre no hay poema, en tu sobre está mi corazón.

lunes, 23 de julio de 2018

Te quiere: un poeta que te sopla, diente de león.

Me dirigí al baño y me detuve a observarme en el espejo, no a observar con la memoria, o con la imagen que uno tiene de sí mismo, esa que alguna vez leí que todos tenemos y es cinco veces más atractiva de lo que realmente es. Supongo que no siempre es así, todos somos románticos como un personaje de Goethe, y podemos sentirnos bellos o hermosos dependiendo de tantas cosas.

Pero no, esta vez me vi, de cerca, no hermoso ni feo, sino que me vi, de cerca. Sabes, la diferencia entre verse y recordarse es que al recordarse uno siempre se ve como distante, como lejano, como si uno fuese una cosa diferente a lo que está mirando.

Pero no, me observé de cerca, con la llama de la atención total en mis ojos, una llama tan intensa que todo miedo o deseo se había desvanecido de la mente.

Pasé por la alfombra, y no pude evitar transportarme a aquellas noches en las que di vueltas incesantes frente a la chimenea, mientras trataba de contener con todas mi fuerzas la ansiedad, para no rogarle a esa persona al otro lado del teléfono que por favor, nunca, nunca me dejara.

Me sentí lleno de una energía enorme, me di cuenta que en esos días nada a mi alrededor existía, toda mi mente estaba en ella, o bueno, en el espacio imaginario que había construido de ella y en el que la esperaba cada noche.

Caminé hasta la ventana, con tanta energía desbordante en mi cuerpo que olvidé cerrar la puerta, los hábitos no existen cuando uno vive intensamente. Abrí la cortina y posé mis brazos sobre las pilas de libros, se sentían frescos al roce de mi suave piel, y asomé la mirada a esa noche de verano oscura, lluviosa, sin luna e impenetrable.

Luego pensé en la luna, y apareció en mi mente un recuerdo que me dejó desnudo y desprotegido.

Recordé las noches anteriores a la primera noche con ella, y recordé a esas, las que fueron su ensayo. Siempre la había aceptado como una verdad absoluta, pero nunca me cuestioné, por lo menos no de forma seria, viéndome directo a los ojos, sin miedos, como frente a ese espejo, la posibilidad de haberla inventado, y así fue.

Antes de ella ya la estaba buscando, intentando inventarla en cada mujer que la precedió, descartándolas a todas, sufriendo de ansiedad cuando una parecía ser, pero no, y todo en secreto, porque soy muy astuto, es decir, muy imbécil. 

Ella llegó a mi vida, y lo que no sabe es que la andaba buscando, necesitando, antes de siquiera conocerla. Necesitaba perderme en sus ojos, abandonarme por completo, ignorar por completo la cruda realidad de mi vida, y perderme en ese mundo en donde todos mis deseos eran realizables.

Y fuimos reales e inmortales mientras ambos lo creímos, dos personas no se dicen que se aman desde la primera noche al menos que tengan enormes carencias, profundas heridas, insondables necesidades insatisfechas.

Y eso fuimos, no un amor, sino un espejo mutuo, en el cuál pudimos darnos cuenta de que no importa cuánto deseo, ni cuánta fantasía, ni cuánto miedo: el pensamiento nunca podrá inventar el amor.

Oh, querida, me siento tan liberado, por fin puedo dejar de buscar en ti eso que me falta, porque eso que me falta nunca lo tuviste, era la carencia, el vacío, lo que me hacía inventar un escape, un oasis, un espejismo en tus tristes ojos.

Si no hubieses sido tú habría sido cualquier otra, y lo lamento, lamento todo el daño que te hice cuando decidiste irte de mi vida y me sentí traicionado, asustado, perdido y que sin ti no podría vivir, aunque traté de ocultarlo lo más que pude, eso fue lo que sentí.

Conocí a una persona muy tierna, con una dulzura hermosa, y si algún día lees esto, lo cuál lo dudo, quiero que sepas que me siento muy agradecido por todo lo que viví contigo. En mí podrás encontrar un amigo, me siento en paz, más en paz que nunca, porque al verme realmente a mí, pude verte con claridad a ti, y no eras la proyección de mis anhelos, fuiste sólo una persona muy linda con la que tuve buenos momentos, y ahora que dejo por completo de aferrarme a esta historia, podré decir que serás de ahora en adelante un bello recuerdo, una siempre acompañante sonrisa.

Mis mejores deseos para ti, que crezcas y florezcas siempre.

Te quiere:

un poeta que te sopla, diente de león.

domingo, 22 de julio de 2018

La canción de nosotros

Esta canción es para nosotros
los abandonados, los incomprendidos
los rotos, los quebrados, los heridos.

Los de las virtudes invisibles
los que no merecen lo malo
los que no buscan destruir a otros
para conseguir lo que se supone que es bueno, lo que han deseado.

Nosotros, los que no nos vendemos a la hipocresía de los ideales
a la falsa adulación de los talentos
que cambian palabras
por dominación o poder o por sexo.

Nosotros, los tranquilos, los incontrolables, los nunca domados;
los que parecemos maleducados
o groseros
porque no abrimos la puerta
para que no puedas lastimarme.

La vida está llena de desafíos
pero yo no sé a dónde ir
y en mi corazón no hay un llamado a ninguna parte
me pregunto para qué existe tanto humano
en un mundo con tan pocos amantes.

Esos somos,
los que no nos abrimos
para no ser aconsejados
para no recibir lástima
para no ser juzgados
o catalogados
de autocompasión
o de fracasados.

Esto es todo,
el mundo es tuyo,
te lo regalamos
sólo dejanos de joder
jamás entenderás lo que se siente
ser un Cronopio enamorado.

martes, 17 de julio de 2018

No hay nadie aquí

Las hojas estaban quietas,
delicadamente colgadas del árbol
había un tranquilidad y un silencio inmóvil
parecía que el mundo acababa de crearse
de crearse realmente
como esas cosas que existen
sin ser invenciones del pensamiento.

Los museos, los puentes, las ciudades, los libros, los dioses. Todo ese mundo imaginario que hemos inventado, el cerebro jamás deja de estar en ruido, respondiendo a cada desafío inapropiadamente.

Pero había silencio en ese instante, y no había nadie detrás de los pensamientos, no había nada.

Un adiós para siempre, qué hermoso, te miro despedirte de mí sin aferrarme a los recuerdos, porque somos eso, recuerdos, lo conocido, lo que sabemos.

No, no hay nadie aquí detrás ni nada a lo que aferrarse.
Existe amor aquí, pero no la falsa ilusión que garantiza sin poder cumplir un parasiempre.

La eternidad no existe en el tiempo, lo eterno es todo lo que no tiene tiempo.

Lo siento, no hay nadie aquí a quién lastimar, no hay nada que puedas poseer, o herir, o dominar.

No hay nada de lo que escapar.
Aquí estoy,
en medio de este hermoso cielo roto
lleno de un amor sin amantes
que resplandece junto al azul de la lluvia que empieza a secarse por sobre todas las cosas.

domingo, 15 de julio de 2018

La vi llorar por ti

La vi llorar por ti
y descubrí
que su amor siempre fuiste tú
yo sólo fui una hermosa
y poco recurrente fantasía.

De haber muerto yo,
ella probablemente nunca se enteraría,
tal vez yo no la amo tampoco lo suficiente,
para decir que me agradaría cambiar lugares contigo,
siendo honestos creo que entre tú y yo, yo soy mejor persona
pero aunque no lo fuese
creo que aún así me gusta la vida
déjemos que el héroe sea Carton
de todas formas esta no es una historia de dos ciudades.

Me haces pensar, sabes,
en todos los que como tú
me han llenado últimamente la vida de tanta muerte
en esos momentos siento que nuestra existencia no tiene sentido
estamos todos montado en un tren que no va a ninguna parte
y en el que estamos condenados a morirnos
y luego de la muerte no hay más tren
allá en ese eterno dormir sin sueños,
dormir sin sueños
porque uno sólo sueña ante el temor de despertarse
no, allí no hay nada,
y ojalá aquí tampoco hubiera tanto,
porque estamos tan llenos,
llenos de todo lo que duele.

Sí, le hice tantas veces el amor a tu mujer, fue hermoso y poético,
y te lo merecías,
te lo merecías porque ella te amaba
con esas mismas lágrimas en sus mejillas
que jamás se derramaran por mí.

Buen viaje, amigo,
aquí se te recuerda
con ganas de vivir esta absurda vida.

sábado, 14 de julio de 2018

Juan Andrés Calderón Miranda

Amigo, nunca te conocí.
Tu hermana llenó mis poemas,
cuando la vi por primera vez supe que en ella había algo
era más que una mirada, más que una voz, más que una mujer.

Eras un niño, eras guapo,
eras fuerte, estabas en forma,
lleno de sueños, lleno de una sonrisa de esas que tienen la frescura del silencio que promete cuando lo miras.

Te desvaneciste como se desvanece cada instante,
y yo no creo en dios, ni en las almas,
no creo que el amor sea la memoria,
ni que la verdad sea la treta imaginaria del deseo.

Pero no hace falta creer cuando se tiene una hermana como la tuya,
con el poder de tocarme y hacerme resbalar en su belleza que moja los pisos de mi vida.

Ah, no te conocí pero me dueles, me dueles como duelen todas las cosas crueles que pasan en este universo y que ni siquiera dependen de nosotros.

Oh, amigo, no te conocí nunca
pero mira
hoy escribo sobre ti
hoy muero aunque sea un poquito contigo.

No sé quién eres, es cierto,
pero ojalá hayas sido bueno,
ojalá este profundo dolor no sea nada
comparado al profundo vacío que dejas en la tierra.

Ojalá tu hermana sepa que cuenta con mis brazos,
así como tú cuentas con mis poemas.

Y si sirve de algo,
me ofrezco,
a que te expreses a través de mí
para que tu padre te sienta en sus hermosas e inmortales fotos
para que la voz de tu hermana te lleve y te traiga a donde quieras
y como todo pasa por hermosa o terrible casualidad,
aquí tienes unas cuantas palabras
llenas de un poquito de vida que duele
por toda la muerte que hoy no sientes
pero nosotros no podemos dejar de sentir.

Tu amigo siempre, aunque no te conocí,

Victor Hugo Raga.

miércoles, 11 de julio de 2018

Terremoto

De pronto aparece un recuerdo.
Una palabra
evoca en un instante
un cúmulo de cosas vividas
o deseadas
almacenadas en mi memoria

como si todo lo que me has hecho sentir desde que te conozco
se juntase para abrazarse
y ese calor de la vida a tu lado
me recorre desde el centro de mi cuerpo
hasta los lugares más recónditos
esos de los que sólo soy consiente de que existen
cuando te siento

Me quiebras las montañas con tu terremoto
pienso en tu dulce voz
suave como las voces que nunca quieren herir a nadie
pienso en tu suave cabello sobre tu rostro
en el secreto misterioso de tus ojos
que nunca volveran a ver nacer
estos milagros que nacen de mis manos
pienso en tu boca cerrada cuando piensas
y en tu boca abierta cuando escuchas
en las historias que me contaste,
y me asombra,
cómo se puede poner en crisis este país
con la simple brisa de tu risa en mi memoria.

martes, 10 de julio de 2018

Te escribo esta canción

Te escribo esta canción entre lágrimas
es una despedida
qué mejor que este mar cálido
que desciende como lluvia de mis ojos
para decirte que fue hermoso
a tu lado, cada sueño, cada lucha
y aunque me fallaste
la luz tenua de mi alcoba
siempre me demostrará lo que me enseñaste
que hasta tienen vida las sombras
que el amor es dulce como una piña
y te devora la boca mientras comes
que los amores cobardes no llegan a
amores ni a historias
y por eso todo lo dulce
ahora se siente tan amargo
tan ajeno a lo que alguna vez fuimos
sin ser nuestros

Hoy te puedo amar de nuevo
ojalá puedas seguir sin mí
y conquistar por tu cuenta todas tus luchas
y uno que otro sueño
aunque ya no estaré para decirte
que me siento orgulloso

Hoy ya no te odio
te amo aunque me dueles
porque hoy es el adiós
ese adiós para siempre
que le da su sentido y su belleza
a todas las cosas.

lunes, 9 de julio de 2018

Ficciones, Cartas a mi hijo #3

Miento todo el tiempo, hijo. Y lo hago sin razón, sólo porque me gusta cómo quedan mis mentiras. Detrás de ellas no hay nada, pero ellas son hermosas porque sí, y a eso la gente le llama ficción, sólo porque me las digo a mí mismo y dejo que las escuchen. Y cuando eres un genio al mentir, le llaman literatura a tus mentiras, eso ocurre cuando mientes tan bien que se siente verdad.

Tú eres una mentira, hijo, y todo lo que escribo y lo que soy también lo es, nací con unas enormes pestañas y una capacidad para ir hasta el fondo de las cosas que nadie podrá enseñarte, pero siento eso, sabes, que estoy en un mundo de mentiras en donde todos las creen menos yo, yo las invento y las suelto y sigo de largo.

Vengo de hacer el amor a una mujer preciosa que conocí en la panadería La celeste, bajando el puente que une a la Urbanización Girardot con el barrio Piñonal, justo al frente del prescolar donde estudié. Pero estas cosas no existen, sabes, ocurrieron en un lugar llamado Venezuela que no es más que una condensación adulterada de mis recuerdos.

Pero la mujer imaginaria se siente tan hermosa, ojalá algún día tengas a una mujer así durmiendo a tu lado en la cama. Le dije que no se mueva mientras escribo esto, y la miro de vez en cuando cuando suelto la pluma y siento un electrizante rayo cuando cruzamos miradas y ella aparta la suya. Le pregunté cómo se sentía luego de hacerla mía, y me dijo que nunca se había sentido mejor en su vida. Oh, hijo, ojalá algún día tus ojos sean tan hermosos como sus senos y tu sonrisa tan bella como sus ojos.

Se siente tan bien, hijo, ser tu padre se siente de maravilla, tu padre es asombroso, no dejes que nadie te cuente lo contrario; siempre, siempre créele a la literatura, aunque mejor no le creas a nadie, y escribe tus propias historias, pero sin creértelas demasiado.

Te quiere, tu papito.

Cartas a mi hijo #2

No dejo de pensar en ti, y en lo mucho que me gusta tu inexistente compañía. Me haces darme cuenta de muchas cosas, en especial, que este sentimiento es el mismo que sentí por la última persona que rompió el corazón de tu padre. Una sensación de querer abrirme, mostrar la belleza de mi ser, ser comprendido y amado por un ser que se hallaba allá, del otro lado de las cosas, pero que no existía, un ser cuya ausencia encendía mis afectos y cuya presencia desencadenaba mi aburrimiento y decepción.

Siento hasta el egoísta deseo de que jamás existas, que seas siempre un personaje, que vivas en mi interior y en el interior de otros, sin decepcionar a nadie.

Pero no te sientas mal si naces y lees esto, no paro de hablarte en mi mente, y no sé si debería repetir aquí las cosas que ya te dije en mi silencio, pero creo que escribo esto precisamente porque puede que existas, y mientras sea posible que existas más allá de mí, te contaré sobre esto que fuiste antes de nacer. Es decir tu padre, o lo poco que va quedando de él.

Voy a publicar estas cartas, no sé muy bien porqué ¿planeo usarte para ser admirado? Lo dudo mucho, pero sabes, dicen que tengo la capacidad de expresar lo que todos sienten y nadie sabe cómo poner en palabras. Así que de pronto no seas sólo mi hijo y yo tampoco sea sólo tu padre.

Pero te seguiré escribiendo, acabo de terminar de comer, tengo muchas ofertas para hacer el amor esta noche. Veremos cuántas acepto o si acepto ninguna, ¿te imaginas que alguna de esas sea en la que vas a nacer? Espero que no, tengo tantas cosas que contarte antes, de pronto no vaya a ninguna cita, y me quede mejor aquí, hablando contigo, eres la persona más interesante que conozco hasta ahora. Ojalá no nazcas para que no me decepciones. Es broma.

Te quiere, tu papito.

Cartas a mi hijo #1

En este momento aún no existes, por lo tanto no sé si debas sentir que esta carta es realmente para ti, tal vez es sólo una carta para mí que quiero que leas, y eso es suficiente.

Quería decirte que tal vez lo mejor que te ha pasado hasta ahora es no existir, no aún, porque las mujeres con las que ha podido pasar...

Créeme, cuando te tenga más confianza te ahondaré en detalles.

Estoy pensando esta carta como si fueras un niño, pero puede que seas una niña, de cualquier forma puedes leerla, no quiero limitarte en ninguna forma, y voy a intentar hablarte como si fueras ambas cosas. Y si sientes que lo eres, no voy a juzgarte, si algún día llegas a tener aliento no vas a respirar algo que no sea amor cuando estés conmigo.

Ten cuidado con las personas, tienden a distorsionar la realidad, el egoísmo, hijos, es el límite de la mente, su condicionamiento, la raíz de su miseria, sufrimiento y pobreza.

Seguro muchas personas les contaran cosas de mí, algunas terribles y otras maravillosas, pero todas falsas por exageradas. No se mientan: escúchense. Un ser humano que lee su interior es un ser humano que lee la historia de toda la especie humana.

Sé que les dirán que me la pasé leyendo libros, pero no se confundan, yo no leí buscando o escapando de nada, yo leí como quien camina por el bosque: para perderme en la belleza más que para llegar a alguna parte.

Sólo espero que no me detestes como detesté a mi padre, y poder amarte aunque sea la mitad de lo que me amó mi madre. Muy probablemente nazcas con algún grado de autismo como tu tío Kike y yo, y espero que puedas encontrar como nosotros una pasión, y te entreges a ella por completo, y seas una luz para ti mismo y para todos los seres de la tierra.

Te heredo mi inteligencia, y espero que mi cabello rizado y el tamaño de mi pene. Dudo que necesites más para ser todo lo que quieras ser en esta vida. Y si eres una nena, ah, ojalá no haya muerto todavía, porque créeme que lo único peor que vivir es morir y quedarme para siempre sin la dicha de tenerte entre mis brazos.

Te amo, o los amo. En caso de que alguna vez existan.

-Tu papito, Victor Hugo Raga.

jueves, 5 de julio de 2018

Por un instante

Vi sus ojos,
la belleza de esos ojos,
y por un instante
me olvidé de ti,
en esos ojos que lo dicen todo
sin decir palabra.

Me olvidé de tus labios sin vida
que besé entre lágrimas
esa noche
que sería la última.

Vi los lunares de su pecho,
-no la desnudez entera-
sentía que el deseo de tenerla
sería más intenso que la posesión
y necesitaba lo intenso
para olvidar por un instante:
que reapareces en cada canción
que fui feliz a tu lado
y que fuiste la última persona que me vio llorar en su pecho.

Por un instante muy breve
ella me hizo nacer de nuevo
me quitó de encima tanta vida
tanta vida que me pesa y me estorba
desde tu muerte
ese algo de ti
que me duele en cada flor
en cada canción
en todo lo que quise ser
y no pude
desde que empezaste a faltarme tú.

Pequeña niña

Pequeña niña de papi
me encanta verte
me encanta cuidarte
siéntate en las piernas del profe
qué cosquillas tus besos
qué estremecer el de tu tierna mirada infinita
qué delicias los misterios que descubren tus suaves dedos
cómo me gusta cuando te haces tus colitas
cómo me encanta tu mirada de adoración cuando doy mi clase
también tu mirada de odio cuando otra niña quiere la atención del profe papi
o tu mirada de hambre cuando me quieres dentro de ti
porque desde que te hice mujer
you can't get enough of me.

Por favor, necesito que se quede conmigo después de clases.
Te dije autoritario, imponente,
como tanto te encanta
y no disimulas, es fácil notarlo
cierras con llave la puerta
vienes gateando
te sientas sonriendo
y sin quitarte el uniforme del colegio
terminas gimiendo
y yo termino feliz
si es a mi niña
a quien tengo entre mis brazos.

miércoles, 4 de julio de 2018

¿Te das cuenta de que te extraño?

¿Te das cuenta de que te extraño?
de que vivo mi vida pretendiendo que no estás, sólo para ver si mi ausencia infinita me arroja en algún lugar, por algún pensamiento, que dé origen a algún deseo, un deseo tuyo, tuyo conmigo, tuyo conmigo inseparables, sin final ni comienzo.

¿Te das cuenta de que me pregunto si cada vez que te pienso me piensas? Y me siento tan ridículo, porque yo sé lo que es que alguien te extrañe y tú no sientas absolutamente nada, sé lo que es estar arrojado de lleno a una nueva ilusión mientras alguien jura que vas a regresar pero no lo harás y no sabe por qué, porque no le dirás, porque no le vas a romper el corazón y decirle que no es suficiente para ti, que nunca lo será, porque apenas se te hace un sueño realidad pierde todo su sentido.

¿Te das cuenta de que sé que me piensas pero aunque vinieras rogándome nada tendría sentido? Que lo que me duele es que todo haya terminado pero que eso no significa que quiera volver, porque me has decepcionado, porque contigo se fueron todos mis sueños, y ahora veo las ilusiones de los otros y me siento, no sé, como ver a alguien entrando al mayor dolor de su vida, y como en todos mis sueños -los que sueño cuando duermo- no puedo hacer nada para detenerlo.

Te das cuenta de que ya me cansé de escapar de tus recuerdos, que ahora simplemente dejo que aparezcan, incisivos, inevitables, como aparecieron todos mis sueños contigo, y los dejo ahí, haciéndome compañía, sin temerles tanto y sin desearlos demasiado, asombrado ante el maravilloso poder de las palabras, que te pueden llevar a una vida entera a través de las memorias que encierran, las memorias de una vida contigo que nunca fue posible pero no quise creerlo, y ahora que no estás, ahora que no estás he dejado de creer en tu posibilidad, así como he dejado de creer que todo lo hermoso que pueda pasarme es posible.

Cuidarte

Al despertar la luz entraba como un beso despacio lamiendo todo desde la ventana, uno de esos besos de luz que le da a las cosas la sensación de que acaban de nacer al desaparecer de ellas las pesadas sombras de la noche.

Mis brazos, se ven tan jóvenes, hermosos y poderosos, en especial entre tus brazos, cuando tu aroma impregna el mío y tus cabellos caen sobre mi cama junto a los míos que se enredan alrededor de los tuyos.

Empezaste como mi amante, y cuando aquella nos descubrió te convertiste tú en mi mujer, es cierto, yo sigo teniendo otras amantes, pero lo que me encanta es que puedo tenerlas contigo, que puedes satisfacer cada uno de mis deseos como nadie, y por eso sin importar quién llegue este trono no te lo quita nadie.

Estoy enamorado de ti, con locura, tenemos tan poco, pero hacemos maravillas con nuestra pobreza. Nuestros libros usados, tus desfiles de hermosos atuendos rotos, mi trabajo de pocas horas que nos da apenas para comer pero nos permite pasar tanto tiempo juntos, y tantas lecturas, y hacerte el amor desenfrendamente. Nunca me canso de hacerte el amor, nunca, por más que pasen los días y los años.

Me encantas, nunca antes me había gustado una mujer tan niña e inocente como tú, y ahora siento que si la mujer no es inocente no me hallo, que si no puedo cuidarla y consentirla no me interesa poseerla y penetrarla, hablo de su cuerpo, hablo de su alma.

Me gusta decir que me voy a cortar el cabello y que me armes un berrinche de padre y señor nuestro, tú no eras así, mon petite, te he convertido en la criatura más consentida del universo. Antes te daba miedo hablar, y ahora hasta te impones de la forma que me encanta, con una ternura infinita, con una malcriadez que menos mal que la sembré yo, porque sino quién te aguanta, mi niña.

Lo más atractivo de un hombre es cuando va por la vida como si tuviera a todas las mujeres del mundo, lo que lo hace interesante es que no las necesita, no pierde su centro por nadie, va a por su propósito y las mujeres van a por él.

Eso es lo que no entienden las mujeres, que la razón principal por la que las vuelvo locas es por ti, porque gracias a ti me la paso escribiendo, gracias a ti no me siento mal por lo que no tengo, en cambio me siento soberano y señor del mundo por lo que soy, y sí, lo que soy es tu dueño, el hombre que te cuida, que te ama y te proteje, eres tú la mejor compañera que puede tener este hombre que nació para un propósito en la tierra. Cuidarte.

lunes, 2 de julio de 2018

El aleteo de una mariposa

No sé esconder lo que siento, me dueles, y te hallo en cada cosa. Los pequeños detalles me llevan a ti, me siento como si hubiese perdido otra patria. He tenido dos patrias. Una, me la inventé cuando me fui de aquel país, fue la mitifación de mi pasado, la leyenda del poeta, un amor que nunca sentí y que nunca me dieron.
La segunda fuiste tú, un futuro inalcanzable, que derramé sobre ti, sí, sobre ti derramé todos estos sueños de forma violenta, todas esas cosas que me urguían vivir y tanto me callaba, tanto me guardaba.
Mientras más rápido uno se enamora más evidente queda en claro todas las necesidades insatisfechas desde siempre que uno está tratando de llenar, pero de llenar donde no se puede.
Porque es así, deseo lo que necesito sólo de quien no puede dármelo, y esa es la verdad que todos callamos en esa mentira que nos tragamos y que se llama fe.
En un día ya me creía soberano del mundo, por sentirme poseedor de tu mirada. Pero nunca fuiste mía, nunca he tenido nada.
Sólo esta sombra de la sed de mis deseos, sólo esta carta que arde, porque mi corazón siempre, siempre se retuerse en los viejos anhelos de cosas que nunca fueron. Ya sea la de ese, mi falso pasado, que a veces desarmo y reconstruyo, y lo llamo futuro.
Ah, escribo porque llorar no sé, y contar mis problemas tampoco.
Te hablo a ti, universo inexistente, dicha del dolor, mis deseos de durar eternamente, de tenerlo todo, que son tan frágiles, que hasta los puede hacer pedazos sin querer, el aleteo de una maripoa.

viernes, 29 de junio de 2018

El oficio de flor

Comprendía ya muy tarde que su belleza no era una cualidad propiamente suya, sino de la juventud misma, la cuál enciende nuestros sentidos por el instinto biológico que nos hace asociarla con fertilidad.

Siempre la asoció consigo misma, creyendo que el efecto que producía en otros le pertenecía, sabiéndose hermosa y deseada, hasta convertirse su belleza en una prioridad, no tanto por una necesidad de conseguir como por una necesidad de ser; y ahora estaba perdida, no la belleza, la belleza estaba ahora en otros cuerpos más recientes de esto que somos que es la especie humana, y que tratamos de ignorar a través de la noción de lo individual, a través de esa sed de ser especiales. No, quien estaba perdida, era ella misma.

La costumbre, el sentido de continuidad, ese error tan repetitivo de los jóvenes de creer que lo que ellos son durará para siempre, o por lo menos continiará indefinidamente, pero no es así, nada dura ni continúa, la continuidad es un invento del hombre, para darle un orden y un sentido a lo que no tiene o que tiene uno completamente ajeno a sus deseos y pensamientos, que es al final de cuentas lo único que conoce.

Y ahora se hallaba así, siendo las cenizas de lo que alguna vez fue, anhelando verse reflejada como un fuego en los ojos del que la miraba, del que la miraba y la confundía con sus sueños, y del que la miraba con el dolor intenso y sin final de la frustración, enfermedad del deseo.

Antes, esos ojos la agobiaban, la intimidaban, le hacían sentir miedo ante tanta presión, tantas expectativas. Lo cuál le hacía abandonar a hombres por no hallarlos sinceros en sus intenciones -y no lo eran- y otros por sentir que no debía confiar, exponer sus sentimientos, arriesgarse a ser herida -y tal vez estaba en lo cierto, pero jamás sería capaz de entenderlo porque no era capaz de ver a donde se hallaba la raíz del problema.

Ya no estaba en la edad de las agradables mentiras y de los engaños, de la realidad distorsionada, de aquello que por ignorancia o miedo llamamos felicidad o amor.

Ahora estaba sola, como si su vida ya no fuese suya. Estaba sola y asustada, pero todavía respirando y sintiendo; la vida, suponiendo que existiera, debía de ser otra cosa, algo más allá de este vacío y este terror que atormentaba su cabeza e impulsaba sus acciones a fuerza de desesperación y de un deseo de evadirlo a toda costa.

lunes, 25 de junio de 2018

Un mundo sin hombres

Irene Lopez era una chica tranquila e inteligente, de pensamiento inquieto y sensibilidad dulce. Luego de la revolución feminista, la cuál ocurrió no de forma violenta, sino cuando fueron leídos por una mujer los pergaminos de Melquíades, y el mundo quedó así sin un solo hombre sobre la faz de la tierra. Luego de la revolución feminista, Irene organizó una celebración como nunca antes vista, y el mundo estuvo lleno ese mes de celebraciones como ninguna otra antes vista sobre la tierra.

Pero no es lo mismo luchar contra un opresor que gobernar la tierra, así que  se organizó un congreso en donde se eligirían a las mujeres de mayor nivel intelectual y académico para tomar las decisiones del mundo.

Se llevaron a discusión diversos temas, como que se debía acabar la explotación, la injusticia, inclusive los países y todo los errores en los que la humanidad estaba sumergida de la mano de los hombres.

La felicidad era comparable solo con la de un dios en edad de soñar.

Irene Mancebo era impulsiva, intelectual pero indiciplinada, rota por dentro y dulce en sus mejores horas. Y entonces las dos Irenes caminaban codo a codo por las calles de un lugar que alguna vez se llamó España.

Irene Lopez iba vestida con ropa oscura, como la rockera que fue desde los tiempos de los hombres, mientras que Irene Mancebo gozaba de un traje de hombre que para ella símbolizaba la conquista total de su libertad o por lo menos su independencia.

Irene Lopez iba pensando en sus canciones de Rock favoritas, y no fue sino hasta ese momento en el que se dio cuenta que sin los hombres su lista de reproducción se vería reducida de forma significativa, y mientras su rostro se ensombrecía, no sin un poco de culpa ante la algarabía de la celebración de la extinción de la mitad de la raza humana, Irene Mancebo trataba de no verla, incómoda ante esas cavilaciones que la hacían sentir no solo ajena, sino indeseada.

Porque acabar con la mano del presor no erradica las heridas del oprimido, y un mundo en donde reinan los oprimidos es en gran parte un mundo de infancias y vidas rotas.

Mientras que, un grupo de mujeres al ver los atuendos de Irene Mancebo se enojaron y se pusieron muy agresivas, haciendo un atentado verbal en plena calle.

La razón es que la ausencia de los hombres había tomado dos bandos, ambos tan rádicales y fanáticos como absurdos. Por un lado el de las personas que creían que todo recuerdo de esa raza maldita que fue la causante de todas nuestras desgracias sobre la tierra debía ser extirpado, y toda mujer que usara algo asociado con la masculinidad era una traidora, y por otra parte un grupo que indicaba que todo rastro de feminidad era una exaltación de aquello a lo que fuimos reducidas como mujeres; y a pesar de que estos grupos radicales y fanáticos eran minoría, se fundamentaban en un odio que estremecía con fuerza, y que tenía una tendencia muy alta a perfilarse como movimientos capaces de conquistar grandes masas, debido a que ese odio encarnizado era lo más parecido a una certeza en un mundo recién nacido y reinado por la incertidumbre.

Pero el desenlace de este primer capítulo, lo conoceremos en la siguiente historia.

domingo, 24 de junio de 2018

Dúrame la vida, dúrame el amor

Ella está acostada
como muerta en batalla
respira esperanzas
es la belleza de la ola
antes de estrellarse
y dejar esta isla
llena de sueños rotos.

Byron enojado
tiene que pagarle a Mary Shelley
Byron decepcionado
La guerra no es noble,
es corrupta
es mierda
Byron desinteresado
no quiere navegar en el Bolívar
y Shelley sale a navegar
se ahoga
adiós para siempre, mi amor.

Ojalá no quieras a nadie como yo te quise,
ojalá no te duela tanto la vida,
y que no tengas que andar
con un corazón descalzo
por una vida de sueños rotos.

Me quieres demasiado,
no quiero fallarte,
esto son mis defectos
me encantan las mujeres
y amo demasiado
te doy todo mi ser
no quiero que te decepciones
no quiero fallarte
no quiero mentirte
quiero cuidarte siempre.

Mírate,
no estás sola mi niña,
no llores
no temas,
simplemente me distraje,
me quedé leyendo.

Qué hermoso es amanecer contigo,
que me hagas sentir tan orgulloso,
mi pequeña nena
mi pequeña nena inteligente.

Soñé contigo
sostenías mi pene
se lo metías a ella en la boca
me corría en sus labios
y besaba los tuyos
mi sueño es tener
a mis niñas de mujeres
cuidarlas y protegerlas
por siempre y para siempre.

Ella ve mi pene
exclama ¡mierda!
sonrío
debe ser un pene de dos manos
las coloco para medirlo
de hecho son dos y media
eso va a dolerme
por lo menos no es tan grueso
sino me haría llorar
se lo acerco
maldita sea, lloraré
me siento feliz
orgulloso y sensual
¿por qué eres tan perfecto?
ella pregunta
inteligente, tierno,
apuesto y superdotado.

Dice que soy distante
que mis ojos se pierden en el horizonte
que le hubiese encantado conocerme
desde que tenía once
y hay un girasol en mi barba.

Debe ser que todos los hombres
que sentimos que no somos suficiente
necesitamos reafirmarnos
en mujeres
constantemente.

Mierda
vuelve a exclamar
te llega hasta el ombligo
sonrío
qué puedo hacer
soy el mejor
y no lo puedo negar.

Ahora te miro
¿roncas, mi amor?
te beso en la frente
dúrame la vida
dúrame el amor.